Cifrado Atbash
Codifica y descodifica el cifrado Atbash, el antiguo cifrado espejo que intercambia la A por la Z, la B por la Y, y así sucesivamente. Como la correspondencia es simétrica, la misma casilla cifra y descifra a la vez. Todo se ejecuta en tu navegador.
Atbash es su propio inverso: la misma operación codifica y descodifica, así que una sola casilla hace ambas cosas.
Introduce texto arriba para ver aquí el resultado Atbash.
Tabla del alfabeto Atbash
Plano
Atbash
Cómo usar Cifrado Atbash
- 1
Escribe o pega tu texto
Introduce el mensaje que quieres convertir. El cifrado Atbash se ejecuta automáticamente a medida que escribes, reflejando cada letra mientras los números y la puntuación pasan sin cambios.
- 2
Lee el resultado Atbash
Tu texto convertido aparece al instante. Como Atbash es su propio inverso, la misma casilla de resultado sirve tanto si codificas texto plano como si descodificas un mensaje cifrado.
- 3
Consulta la tabla del alfabeto
Abre la tabla del alfabeto Atbash para ver la correspondencia completa de la A a la Z sobre la Z a la A y confirmar cómo se intercambia cada letra.
- 4
Copia, descarga o comparte
Copia el resultado al portapapeles, descárgalo como archivo de texto o comparte un enlace que vuelve a abrir la herramienta con tu texto exacto listo para usar.
Entender el cifrado Atbash
¿Qué es el cifrado Atbash?
El cifrado Atbash es un cifrado de sustitución sencillo que reemplaza cada letra por su imagen reflejada en el alfabeto: A becomes Z, B becomes Y, C becomes X, y así sucesivamente hasta que Z becomes A. Es uno de los cifrados más antiguos que se conocen, creado originalmente para el alfabeto hebreo, y su nombre proviene de los dos primeros pares de letras que intercambia, Aleph con Taw y Beth con Shin.
Como el alfabeto simplemente se invierte, Atbash no tiene clave que elegir ni ajustes que modificar. Eso lo convierte en el cifrado clásico más fácil de aprender y en algo habitual en acertijos, salas de escape, geocaching y lecciones de criptografía para principiantes.
Cómo funciona el cifrado Atbash
Para codificar, escribes el alfabeto hacia delante y luego de nuevo hacia atrás debajo, alineando la A con la Z, la B con la Y y la M con la N en el centro. Cada letra de tu mensaje se intercambia entonces por la letra que queda debajo. Los espacios, los dígitos y la puntuación se dejan exactamente como están, por lo que la forma de las palabras y la longitud del mensaje original siguen siendo visibles.
Atbash es su propio inverso: pasar el texto por él una segunda vez recupera el original, así que la misma operación única cifra y descifra a la vez. No hay un paso de descodificación aparte ni una clave que recordar, que es justamente lo que lo hace tan rápido de usar.
Ejemplo práctico
Toma la palabra HELLO. La H corresponde a S, la E a V, la L a O y la O a L, lo que da el texto cifrado SVOOL. Pasa SVOOL de nuevo por Atbash y obtienes otra vez HELLO. Una frase más larga se comporta igual: ATTACK AT DAWN se convierte en ZGGZXP ZG WZDM, con los espacios en su sitio para que las tres palabras sigan claramente separadas.
Observa que las letras repetidas siempre corresponden al mismo sustituto, así que la doble L de HELLO se convierte en una doble O. Esa correspondencia fija uno a uno es lo que define a un cifrado de sustitución monoalfabética.
La tabla y la fórmula de Atbash
Todo el cifrado cabe en una pequeña tabla: la fila plana de la A a la Z sobre una fila cifrada de la Z a la A. Si las letras se numeran del 0 al 25, con la A como 0 y la Z como 25, la regla es simplemente E(x) = 25 - x, y como aplicarla dos veces devuelve el número original, esa misma fórmula descodifica. La tabla de referencia situada debajo de la herramienta muestra de un vistazo la correspondencia completa.
Atbash en el hebreo y en la Biblia
Atbash se usó por primera vez con el alfabeto hebreo de 22 letras, emparejando la primera letra Aleph con la última letra Taw, la segunda letra Beth con la penúltima Shin, y así sucesivamente. Los estudiosos han señalado desde hace mucho ejemplos aparentes en la Biblia hebrea: en el Libro de Jeremiah el nombre Sheshach se lee ampliamente como una codificación Atbash de Babel, es decir, Babilonia, y Leb Kamai se lee como una codificación de Kasdim, los caldeos. Sigue debatiéndose si fueron cifrados deliberados o juegos de palabras, pero muestran que la técnica tiene al menos dos mil quinientos años.
Cómo reconocer y romper Atbash
Atbash no ofrece ninguna seguridad real: solo hay una correspondencia posible, así que cualquiera que sospeche que se trata de Atbash puede descodificar un mensaje al instante pasándolo de nuevo por el cifrado. Una pista útil es que la letra A del texto plano siempre se convierte en Z, y las palabras cortas más comunes adoptan formas reconocibles; por ejemplo, la palabra A se convierte en Z y la palabra I se convierte en R. Como el cifrado invierte las frecuencias de las letras, las que normalmente son raras en inglés, como la Z y la Q, aparecen de repente con tanta frecuencia como las letras comunes, lo cual delata enseguida que hay en juego un cifrado de alfabeto invertido.
¿Es seguro el cifrado Atbash?
No. Con una única correspondencia fija y sin clave, Atbash no proporciona ninguna protección para nada que de verdad deba mantenerse en secreto, y se resuelve en el instante en que se reconoce. Su valor hoy es educativo y recreativo: es un primer cifrado perfecto para enseñar la sustitución, una herramienta divertida para acertijos y juegos, y una pieza de la historia de la criptografía. Para una seguridad real se usan en su lugar algoritmos modernos como AES.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el cifrado Atbash?
¿Cómo funciona el cifrado Atbash?
¿Codificar y descodificar son lo mismo en Atbash?
¿Puedes mostrar un ejemplo de Atbash?
¿Qué es la tabla del alfabeto Atbash?
¿De dónde viene el cifrado Atbash?
¿Se usa Atbash en la Biblia?
¿Cómo se rompe o se reconoce un cifrado Atbash?
¿Modifica Atbash los números, los espacios o la puntuación?
¿Es seguro el cifrado Atbash?
¿Se sube mi texto a un servidor?
¿Cómo escribo un cifrado Atbash en código?
Herramientas relacionadas
Sigue trabajando con estas prácticas herramientas